¡Cosas de la vida!
Hoy me ha llamado un amigo de juventud. Un muy buen amigo, del que hacía más de 20 años que no sabía nada. ¡Las cosas de la vida! Cada uno escogió un camino y se centró en el día a día ... ¡hasta hoy! sin que ninguno supiese del otro y por mi parte, sin tan siquiera pensar en él salvo en esos momentos nostálgicos en que recuerdas los buenos tiempos. A mí hoy me ha costado incluso reconocer su voz, quizás idealizada ya al igual que los recuerdos de aquella época. ¿Cómo será ahora físicamente? En lo personal creo que no ha cambiado mucho. Hemos hablado casi una hora y sigue como siempre. Se ha casado, tiene una hija de la edad de mi hijo, sigue viviendo en Cáceres. La conversación fluyó casi como si hubieramos hablado cada día durante todos estos años, pero al colgar el teléfono, noté un vacío en el estómago: ¡Han pasado 20 años! La canción dice que 20 años no son nada, pero la verdad es que es mucho tiempo ... mucho tiempo para contarle a mi amigo muchas cosas y oirlas de él
Claro que la distancia nos separa, claro que un contacto esporádico no significa nada, después de tanto tiempo, pero ¿vamos a dejar pasar otros 20 años para volvernos a hablar? No, yo creo que ya está bien de pensar solamente en mí, en mis problemas, en sus soluciones, en mi futuro, en mi pasado y en mil cosas en las que solamente estoy yo y yo. Joaquín Sabina (¿te acuerdas?) dice que en Comala comprendió que al lugar donde fue feliz no debería de tratar de volver, y yo me pregunto ¿por qué no? Durante nuestras vidas hemos tenido muchos buenos momentos. Uno de los mejores míos fue conocer a esta persona y otras cuantas más. Entablamos entre todos una relación simplemente maravillosa y su llamada me ha hecho recordar todo aquello. De hecho, estoy tratando de recordar algún mal momento de aquella época, y no recupero ninguno ¡Seguro que los hubo! pero ya desaparecieron para siempre; ahora solo queda lo bueno y hay que explotarlo, sin dejar pasar más tiempo. Hay muchos tópicos sobre la amistad, pero la insistencia de mi amigo en localizarme, la llamada, el ofrecimiento renovado de su amistad, me hacen pensar que yo debería de haber hecho lo mismo hace ya muchos años para localizarle a él. Pero me justifico: ¡Cosas de la vida!
Lo importante es que tenemos unos recuerdos en común tan especiales que, 20 años después, seguimos siendo amigos.
Posted on 28 Abril 2010 in Mis cosas by hluisgarcia
